#578


No es una snuff movie, pero todos los que mueren en la película lo hacen de verdad. Lo que pasa es que el director se vuelve muy loco cuando rueda y se le va la mano con la verosimilitud. James Caan interpreta a un policía borrachín que se toma la justicia por su mano cuando descubre que como pensión de jubilación sólo le corresponden dos Dalkis y un carné de biblioteca caducado.