#594


Todo sucede en África, a quince metros de altura. La cámara enfoca hacia las nubes, y es lo único que vemos en este drama experimental sobre políticos corruptos que quieren ganar todavía más dinero sucio. Para el rodaje es pues necesario que cuarenta personas –director, guionista, actores, eléctricos, sonidistas…– se desplacen al continente negro para colocar la cámara hacia arriba y rodar nueve meses seguidos. Cuando tengamos ocho horas de metraje, una lluvia monzónica asolará la zona perdiéndose todo nuestro trabajo. ¡No es justo!