#712


Un agente secreto se divorcia de su mujer tras veinte años de matrimonio. Su esposa no podía soportar sus affaires internacionales con femmes fatales, secuaces de piernas larguísimas y supermodelos con revólveres del calibre 12 escondidos en el bikini. Y menos aún sus “viajes de negocios” alrededor del mundo, de Brasil a Nueva Zelanda, sin traerle jamás un triste souvenir; ni su destreza para matar, dejando el salón perdido de sangre y casquillos de balas.