#940


Después de una fuerte gripe, nuestro productor se autoconvence de su propia inmortalidad. Para demostrárnoslo, se arroja desde un quinto piso, muriendo en el acto. La catástrofe propicia el abandono de nuestro adorado nuevo proyecto cinematográfico: la historia de un boxeador sin brazos que ha de hacer frente a la incomprensión social.