#968


Un profesor de matemáticas empecinado con escribir una novela se estanca en la primera página. De hecho, en el título. Sólo tiene eso. Aturullado por las clases, los alumnos y el resto del profesorado, es incapaz de escribir ni una sola línea. No hay diálogos en su cabeza. No hay personajes. No hay trama. El dolor le envuelve: hay tantas cosas por explicarle al mundo y a él no se le ocurre nada. Continuará.