#1017


El cuento de la lechera, versión Michael Bay. Una lechera que está muy buena va cada fin de semana a la discoteca más de moda de Miami para pillar un buen partido, a ser posible narcotraficante o mafioso latino. Cuando la chica se monta la película -champán a las cinco de la mañana, vacaciones en Saint-Tropez, un buga que te cagas-, va y se acaba liando con un policía en horas bajas que sigue los pasos de Severino Mendoza, un capo que vende armas al crimen organizado ruso. El poli no tiene dónde caerse muerto y la chica le ofrece a regañadientes su pequeño apartamento para que se le pase la resaca. Una cosa lleva a la otra y la lechera le ayudará a coger al malo, a rehabilitarse y a recuperar el prestigio perdido. Pero, claro está, esto último la lechera no se lo hubiera imaginado nunca.