#1131


Espartaco vuelve de la tumba para vengarse de Marco Licinio Craso, pero lo que no sabe es que el pobre desgraciado lleva ya algunas centurias muerto. Desempleado y sin vendetta que cumplir, el antaño gran gladiador y estratega envidiable perece en las superpobladas calles de Roma, entre trileros y paparazzis. Un peplum crepuscular que escribimos mientras el grifo del lavabo de para de gotear.