#1339


Una película canadiense (que aunque sea canadiense, eso no implica nada más que su nacionalidad) muy mala (que no es por ser canadiense) y sin interés (hay críticos de cine canadienses que también lo creen, que conste). La historia es insípida (pero no por ser canadiense), repleta de personajes sin sentido (canadienses todos, pero buena gente) y diálogos grotescamente absurdos (escritos por un guionista canadiense recién divorciado, quizás por eso solamente, no por el hecho de ser canadiense). Ni Jean-Marc Vallée, ni Denis Villeneuve, ni Denys Arcand, ni Xavier Dolan (canadienses de pura cepa) quieren saber nada de este nuevo director que ha hecho una película horrorosa y que ni siquiera es canadiense, sino de Nueva York. Tener que ir a la hermosa Canadá, repleta de canadienses guapos, para rodar su asquerosa bazofia. Sucio yanqui… ¡Fuera de nuestro país, extranjero!