#1495


Un escultor loco esculpe la figura de un rey ya retirado en una posición vejatoria. El país entero se vuelca para que el escultor destruya la obra, pero él “erre que erre”, no sólo no la destruye sino que la planta en el mismo centro de la capital del reino. Se arma tal revuelo que se inicia una revolución proletaria, una guerra civil, una guerra nuclear, un apocalipsis y hasta un embotellamiento de tráfico de mil pares de narices. Basándonos en este hecho, realizamos un documental sobre un niño gallego que quiere ser oveja lanera.

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